miércoles, 26 de octubre de 2011

Los ojos.

Esta es la historia de una joven ciega que se odiaba a sí misma, y a todo el mundo por ser ciega.
Odiaba a todos, menos a su novio que la quería mucho.
Un día consiguió un par de ojos sanos, la operaron y pudo ver. Cuando lo hizo, el novio le preguntó si se casaría con él, a lo que ella respondió que no, porque se dio cuenta que él era ciego. El novio, triste, la comprendió y se despidió de su vida.
En su partida le dejó esta nota:
“Tan solo te pido que cuides muy bien de mis ojos pues te los regalé y ahora son los tuyos, te amo”
Hoy antes de decir algo destructivo, piensa en los que no pueden hablar.
Antes de quejarte del sabor de tu comida, piensa en los que no tienen para comer.
Antes de quejarte d tu pareja, piensa en los corazones solitarios y tristes que añoran un compañero.
Antes de quejarte de tus hijos, piensa en quienes no lo tienen y los desean.
Cuando estés cansado y reniegues de tu trabajo, piensa en los millones que están desempleados y quisieran el tuyo.
Antes de señalar con el dedo, Y TOMARTE LA ATRIBUCIÓN DE JUZGAR, recuerda que todos hemos cometido errores, y lo seguiremos haciendo.
Y CUANDO EL CANSANCIO Y LAS TINIEBLAS QUIERAN TIMARTE  y llenarte de pensamientos negativos y destructores,  ¡SONRÍE!
Sonríe porque la vida es una, y no vale la pena perder ni un valioso segundo de ella con cosas que te lastiman.

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